Especialidad en Mediación Pedagógica: los sueños y el lenguaje
Por: Gerardo Alquicira Zariñán
20 | 08 | 2021

La generación 2020-2021 de la especialidad en Mediación Pedagógica para el Desarrollo Lingüístico asistió a su graduación virtual. En esta nota repasamos los momentos más significativos de la ceremonia.

El pasado 6 de junio se llevó a cabo la graduación virtual de la primera generación de la especialidad en Mediación Pedagógica para el Desarrollo Lingüístico, diseñada e implementada por el cuerpo académico del Instituto DIA. Desde la sede de la institución, en la calle de Ciencias (CDMX), David Quirasco —director operativo del Instituto DIA y maestro de ceremonias en el evento—, nos dio la bienvenida a los asistentes y anticipó el programa de esta clausura. En seguida, le cedió la palabra a la Dra. María Ocampo —facilitadora dia y coordinadora del posgrado—, quien, después de saludar a los presentes, recapituló las emociones que acompañaron toda esta travesía:

[En la especialidad] hemos acumulado alegrías, muchos aprendizajes y muchas emociones: incertidumbre, descubrimientos, sorpresas y la amistad que hoy queremos honrar y celebrar. Todo esto se construyó a lo largo de estos meses de relación educativa y afectiva.

Tras esto, recordó que el posgrado fue por mucho tiempo uno de los sueños más constantes de Claudia Madrazo —fundadora del Instituto DIA—, en el que visualizaba la consolidación de un trayecto educativo donde se condensaran los aprendizajes que en los últimos 25 años hemos consolidado alrededor del modelo de mediación dia. “Eso es lo que celebramos hoy —remató María—: un sueño que se materializa a través de corazones y mentes como los de ustedes”.

Antes de realizar el primer ejercicio del evento, David Quirasco leyó la “Visión de la experiencia de aprendizaje mediado dia”, consignada en el libro Un camino para ser y trascender de Claudia Madrazo, para darle un significado más sólido a la experiencia multidimensional y al sentido de comunidad que germinó en este trayecto. También explicó que eligió el siguiente fragmento para recordarnos que “la mediación es bidireccional, porque no solo los participantes están generando experiencias y aprendizajes: también el mediador se lleva algo. Hoy, el instituto se lleva muchas experiencias y un gran hito para su historia”.

En las experiencias con cualidades humanas —describe el fragmento leído— recibimos, absorbemos y descubrimos formas de sentir y vivir en el mundo. A través de ellas, asimilamos y descubrimos posibilidades de ser y relacionarnos con los demás; de vivir la experiencia del respeto, de ser respetado; de ser escuchado; de ser tomado en cuenta; de expresar nuestra voz, nuestras palabras, nuestras ideas y sentimientos; de comprender y ser comprendido; de reconocer nuestras ideas como valiosas; de cometer un error y encontrar en él aprendizajes; de construir colectivamente ideas, propuestas, proyectos y soluciones; de ampliar nuestras visiones de lo posible; de construir y construirnos a través del diálogo.

Orientar: Querido yo

El primer ejercicio del evento consistió en escribirnos una carta a nosotros mismos. Antes de redactarla, Laura Hernández guio una visualización a través de los vértices anímicos que acompañaron el recorrido —expectativas, hallazgos, apuros, gozos— de los vínculos afectivos que se anudaron en él y de nuestro propio reconocimiento. Tras ello, hizo sonar un cuenco y nos azuzó para ejercer una presencia plena en la ceremonia: para abrazarnos, celebrarnos y volver a caer en la cuenta de que a este camino aún le resta un buen trecho.

Luego, Ana Lilia Esquivel —una de las nuevas especialistas en mediación pedagógica y desarrollo lingüístico— nos invitó a dedicarnos una carta de agradecimiento, una canción o un dibujo a nosotros mismos para reconocer y honrar nuestro esfuerzo, pero también para saber dónde nos hallamos ahora y cuáles serán nuestros siguientes rumbos: “¿Qué trascendió de mi experiencia personal en el programa? ¿Qué me motivó? ¿Cómo me veo en el futuro tras la especialidad?”

Motivar a través de la memoria y la imaginación

Silvia Lozano —también especialista en mediación pedagógica y desarrollo lingüístico— entonces se encargó de inaugurar y curar una galería efímera con la que se reconoció el trabajo creativo de los participantes en el posgrado, compuesta de obras de arte que se ligaban a cada uno de los proyectos integradores realizados en el programa. Para la actividad, el grupo se dividió en dos para contemplar las obras, evocar las vivencias del trayecto y dialogar sobre el trabajo conjunto. “Esta galería —concluyó Silvia— sirve para resaltar la trascendencia de estos proyectos; cada imagen es una metáfora de nuestro esfuerzo que está ligada a uno de los elementos constitutivos de nuestra metodología: el arte”.

Generar una amistad epistolar

Cuando alcanzamos la mitad del evento, Ana Lilia Esquivel retomó la palabra para coordinar un conmovedor intercambio de cartas entre los participantes de la especialidad. Siguiendo el modelo del intercambio navideño, días antes de la graduación el comité organizador del evento se encargó de asignarle a cada uno de los alumnos el nombre de su pareja de intercambio, a quien le tendrían que remitir una carta y cuyo secreto debió guardarse hasta este gran día.

Por el cuidado en su manufactura, su redacción y los preciosos deseos que contenían, la mayoría de las cartas derivaron en verdaderas obras de arte postal. Con el fin de asegurar la intimidad propia del género epistolar, las parejas se reunieron en salas privadas para hacérselas llegar a sus destinatarios e intercambiar sus direcciones físicas, a fin de asegurar que más tarde sus dedicatorias virtuales se materialicen como un tesoro en su buzón.

Rescatar las capacidades y los saberes colectivos

Antes de cerrar la ceremonia, David Quirasco inauguró el clímax de la velada: la anhelada entrega de diplomas que certifican como especialistas en mediación pedagógica del desarrollo lingüísticos a los 26 egresados del programa, y que reconocen sus logros y su esfuerzo colectivo. Tras esto, les cedió los micrófonos a los egresados María del Carmen Águila y Jorge Aguilar para que recitaran unos breves discursos de clausura.

Cerrar, trascender y lanzar el birrete

En la última sección de la ceremonia, los egresados recibieron el gran anuario virtual donde podrán saludar y agradecer a todos sus compañeros y a las facilitadoras que cimentaron su aventura. Finalmente, llegó la fiesta, acompañada de un baile virtual; de un brindis por nuestro potencial humano, la maravilla de la amistad, la camaradería, la vocación magisterial y el bienestar; y, por supuesto, de una emoción rebosante.

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