Primer encuentro de practicantes y especialistas en mediación
Por: Aída Quintanar
09 | 12 | 2021

Después de casi dos años en la virtualidad, el Instituto DIA organizó un encuentro con sus practicantes para acercarse, conocer y compartir los aprendizajes y descubrimientos de la mediación dia.

El pasado miércoles 1 de diciembre de 2021 se llevó a cabo el primer encuentro virtual de mediadores certificados y especialistas en Mediación pedagógica dia. El grupo de casi 70 mediadores estuvo integrado por egresados del Centro de Desarrollo Comunitario y de Enseña por México, así como de participantes en la investigación de la Universidad de Colorado y miembros del equipo educativo del Instituto DIA, entre muchos otros. 

La intención del encuentro fue abrir un momento de valor y reflexión sobre su camino como mediadores, así como un espacio de co-creación para visualizar los siguientes pasos. Nuestra fundadora, Claudia Madrazo, aprovechó la bienvenida para dar un breve contexto del Instituto y su historia:

“Después de tantos años de ser parte de La Vaca Independiente, hoy el Instituto DIA es autónomo, y, como tal está empezando a tomar identidad y a co-crearse. Para mí ustedes son la base del Instituto. Nuestra visión es que sigamos construyendo esto de la mano de todos ustedes; por eso, hoy nos vamos a dar pequeños momentos de co-creación para visualizar juntos hacia dónde vamos y qué queremos que suceda”.

Aportes de la mediación dia

El primer ejercicio de reflexión se dio en grupos pequeños, donde cada participante respondió a dos preguntas importantes: ¿qué te ha aportado la mediación dia en tu vida? y ¿qué te motiva a estar aquí?

Al regreso del panel, Claudia Madrazo compartió su experiencia personal: 

“Cuando empezamos a hacer lo que se convirtió en la mediación realmente no sabíamos qué estábamos haciendo, pero teníamos claro qué queríamos y lo que estábamos buscando, así que partimos de una premisa: la de transformar los espacios de aprendizaje, activar la mente, abrir el corazón y transformar las relaciones con el mundo que nos rodea. No era algo que sabíamos hacer, sino que fuimos aprendiendo, y de ahí nacieron los principios pedagógicos. Aprendimos a orientar, a generar preguntas, a construir y a rescatar, y a partir de eso fuimos entendiendo qué significa construir conocimiento; nos dimos cuenta de la riqueza que hay en el otro cuando lo escuchamos y reconocemos el potencial de hacer que algo suceda”. 

Enseguida diversos participantes levantaron la mano para compartir qué les había llamado la atención de la mediación y qué habían descubierto al aplicarla en sus espacios educativos. A continuación compartimos algunos de los testimonios: 

Teresa Sotelo: “Después de tomar el diplomado en mediación, me sorprendió que podía darle vida a los grupos, porque a veces la gente se aburría o no estaba atenta y yo no sabía qué hacer para que las personas participaran o estuvieran presentes. Pero conocer la mediación fue como prender una chispa y darle vida al salón: cuando empecé a trabajar con una obra de arte me sorprendí cómo podían salir tantas cosas de una sola imagen. Sobre todo me dio mucha seguridad y me dio confianza saber que estaba en mis manos hacia dónde quería que fuera el grupo”.

Francisco Sanabria: “Me da mucho gusto poder ver a tanta gente que hace esto. Yo conocí la mediación hace como cuatro años en mi Instituto de Verano de Enseña por México; de ahí tuve la oportunidad de estudiarla, y la magia y el boom sucedió cuando como mediador me daba cuenta lo que vivían mis estudiantes, cómo una sesión perfectamente diseñada puede llegar a donde queramos. Es una herramienta que nos funciona y que es muy certera: hay que aplicarla con responsabilidad para que logremos que más gente lo viva”. 

Ana Gabriela: “Estamos enamorados de la mediación. Lo he dicho en muchas ocasiones: a veces, en la escuela se siente el caos y la desorganización, pero cuando entras a un salón mediado se convierte en un oasis; puedes transformar y mediar tanto que aunque el ambiente sea adverso puedes convertir tu espacio en una maravilla”. 

Silvia Lozano: “Para mí la mediación dia fue un encuentro con la belleza en el sentido amplio: es ese componente que hace que cada cosa tenga una cualidad especial en donde se respeta absolutamente todo; fue esa llave o ese ingrediente que lo unió todo y me permitió pasar a trabajar en la escucha con fluidez y felicidad. Todo se integra y al mismo tiempo está permitiendo eso en los demás. La mediación permite sacar lo mejor de uno para sacar lo mejor del otro”. 


Gabriela Hernández: “
Me siento muy motivada de estar aquí porque escucho el entusiasmo con el que hablan los que me han precedido. Yo apliqué la mediación durante 17 años; ahora estoy jubilada, pero para mí la mediación fue el eje fundamental, el pilar de mi desarrollo y crecimiento personal y profesional. Además, me dio la posibilidad de desarrollar tantas habilidades en mis alumnos. Fue muy importante la voz de los niños, escucharlos, que ellos vieran lo importante que eran sus opiniones, lo importante de su participación y el vínculo emocional que estableces con ellos. Al principio creímos que era una clase, luego descubrimos que era una metodología, y después se convirtió en mi camino hacia la espiritualidad, porque este trabajo me dio la posibilidad de escucharme, de observarme y de ver cómo me relacionaba con lo que más amaba. Yo me quedo con el amor a este proceso de enseñanza y con la sabiduría que me enseñaron mis alumnos. La mediación fue y sigue siendo una filosofía de vida para mí”.

Margarita Huerta: “Yo no trabajo con niños, sino con adultos en lugares que son difíciles por ser clínicas de adicción o espacios de personas mayores, pero lo que sí he podido ver a través de la mediación es cómo regresar la dignidad del saber y cómo nutrir la autoestima de alguien que pensó que no sabía nada, pero que de repente puede sentir que lo que está diciendo es su verdad y se la validamos y le reconocemos lo que está diciendo”.

Aidé Marquez: “A mí me toca trabajarla en reclusorios y lo más significativo que me ha dado la mediación es la dignidad. Además de esa mirada más humana, más amorosa, creando espacios más afectivos, la metodología dia te puede hacer trabajar en una sola pregunta la cognición, las emociones y las sensaciones. Se habla en reclusorios de rehabilitar, de reinsertar, y solamente tenemos manualitos donde se dice qué es autoestima, pero en realidad hacerla sentir, verla vivir en el otro, que no se aprenda la definición de empatía sino que la sientas realmente, es el parteaguas. Para mí, la mediación en reclusorios es una herramienta que nos ha permitido crecer y darnos la oportunidad de vivir de otra manera”. 

Un camino recorrido

Claudia Madrazo habló del camino de mediación y su proceso; para ello, presentó un diagrama del libro Un camino para ser y trascender, que representa de forma simbólica la evolución de capacidades y habilidades del mediador. 

Diagrama de elementos didácticos del libro Un camino para ser y trascender, pp 151

Este diagrama pone en el centro al mediador y su presencia para activar la sensibilidad: “La mediación es la capacidad de conectarnos con el otro y con nosotros mismos, es decir, de sentirnos; sin sentir lo que vivimos no existe la mediación. Ese sentir y esa conexión son lo que construye el vínculo que hace posible la transformación”, enfatizó Claudia. 

Del lado izquierdo del diagrama encontramos la planeación para mediar, con los materiales y recursos, y después vemos cómo el trayecto se va haciendo más complejo. Claudia Madrazo lo resumió en tres niveles:

  • En el primer nivel integramos la metodología como clase dia con los principios pedagógicos: orientar, motivar, generar, rescatar, cerrar y trascender.
  • Luego, en el segundo nivel comenzamos a integrar la mediación a otras modalidades de aprendizaje, con otros contenidos y vehículos de mediación, como el programa dia ECO. En este nivel ya tenemos asumida la metodología y ahora empezamos a dirigir la intencionalidad de forma precisa.
  • En el tercer nivel entramos a ciclos de práctica para diseñar experiencias que no solo abarcan una clase, sino una integración de contenidos diversos para movilizarnos hacia el desarrollo de proyectos. Pasamos de una planeación dada, como en dia sensibilización, a una planeación de un ciclo, a una creación y co-creación de un proyecto de mediación aplicado a distintos contextos.

“Tengo que felicitarlos porque todos sabemos que no es un camino fácil, para nada lo ha sido y realmente es un camino que requiere mucho compromiso personal”, reconoció Claudia, quien después invitó a los participantes a compartir sus experiencias de trayectoria.

María de la Luz González, supervisora escolar, testimonió: “Aunque tengo una formación docente y pedagógica, la mediación me ha dado diversas herramientas y competencias que me han hecho más sensible; me ha brindado muchos elementos de liderazgo para hacer ambientes de aprendizaje con docentes, directivos y padres de familia. En mi trayecto me he encontrado con varias barreras, pero al traer la mediación a mi práctica se han abierto puertas, desde el ambiente que construyes y las normas de convivencia que nos permiten llegar a las personas y tocar esa sensibilidad”.

Ejercicio de construcción colectiva

Para finalizar el encuentro, y con la intención de co-construirse, escucharse e intercambiar visiones, se hizo un último ejercicio de reflexión personal que después se convertiría en una actividad de creación colectiva. 

Los participantes hicieron un dibujo personal que representaba sus respuestas a tres preguntas. Posteriormente se hicieron pequeños grupos en donde se pudieran integrar las visiones en un solo dibujo, de tal manera que cada dibujo fuera la visión integrada de cada equipo. 

“¡Qué maravilla! Es impresionante la similitud, la cantidad de coincidencias, de elementos similares: personas sosteniendo algo juntos, se pueden ver las raíces y la proyección, la estructura, la germinación, el acompañamiento, la fluidez, el camino, el sentido de posibilidad, la transformación, la trascendencia. Me emociona y fascina ver tanta congruencia, encuentro que hay una resonancia en todas estas visiones compartidas”, señaló Claudia Madrazo ante el resultado de los dibujos. 

Algunos de los participantes compartieron su sentir al término de la sesión: 

Silvia Lozano: “Una de las cosas más increíbles es que somos una comunidad real, porque estamos unidos por un inconsciente colectivo en el que el discurso, los símbolos, las palabras, las imágenes son las mismas. Subyace nuestra unión: es muy bello”. 

Gabriela Hernández: “Me voy muy motivada. Este encuentro me vuelve a inyectar el amor que siento hacia la metodología y todo lo que representa la Comunidad DIA. Somos seres únicos e irrepetibles, pero cada uno forma un bosque maravilloso, un bosque que da luz. Nuestra semilla es la espiritualidad y el autoconocimiento, estamos sembrando cosas importantes, estamos formando seres de luz, seres que se vinculen con ellos mismos, con la naturaleza y con los otros. Esto es algo muy esperanzador”. 

Cerrar y trascender juntos el 2021

Nos alegra invitarte al evento de cierre de año con la Comunidad DIA el próximo martes 14 de diciembre de 6:00 a 8:00 p.m. vía Zoom, en donde podremos rememorar nuestras experiencias y aprendizajes compartidos y generados durante este año para arrancar con energía el 2022. 

Este es un evento facilitado y organizado por los mismos miembros de la comunidad para la comunidad, por lo que nos encantará contar con tu presencia. En este enlace puedes registrarte. 

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments
Cargar Más
Subscríbete a nuestro boletín