Resiliencia y educación: un reconocimiento a los docentes
Por: Salvador Ponce Aguilar
18 | 05 | 2021

El Congreso se convirtió en un espacio para celebrar el trabajo de los docentes durante la actual crisis sanitaria y reflexionar sobre las estrategias educativas que ofrece la mediación dia.

Con motivo de la celebración del Día del Maestro, y a poco más de un año de la implementación de la educación a distancia, el pasado 13 de mayo el Instituto DIA y Bécalos ofrecieron el Congreso digital para maestros: Crea tu entorno ideal. La intención de este espacio virtual fue compartir con los maestros y reconocerlos por la labor que han realizado, junto con estudiantes y padres de familia, durante la crisis sanitaria, así como brindarles algunas herramientas para continuar con su labor docente. 

Un antes y un después de la educación

Leticia Cruz, docente en la Ciudad de México, dio su testimonio acerca de la asimilación de esta nueva faceta educativa. Reconoció que al principio de la crisis sanitaria ni ella ni muchos de sus compañeros contaban con el conocimiento necesario para migrar de la educación presencial a la enseñanza virtual. No obstante, muchos de ellos se ocuparon de aprender y asimilar estas herramientas a través de capacitaciones y cursos en línea. Gracias a eso, poco a poco lograron integrar a sus clases recursos y plataformas digitales que les permitieron continuar con su trabajo, atendiendo las necesidades educativas y socioemocionales de sus estudiantes. 

Este proceso no fue sencillo, implicó relacionarse con otros profesionales de la educación y formar cadenas de solidaridad y comunidad con ellos. Entre estos actores se encontró el Instituto DIA. Leticia compartió que “antes de la contingencia sanitaria, ella no sabía hacer mediación ni una sesión dia virtual, tampoco sabía cómo se organizan los pequeños grupos de trabajo en Zoom”. Sin embargo, durante el último año aprendió que es posible adaptarse y crecer personal y profesionalmente. 

Leticia Cruz durante el congreso

Laura Hernández, facilitadora del Instituto DIA, celebró la oportunidad de volverse a reunir con los maestros. Recalcó que el Congreso fue un espacio para reconocer la enorme generosidad de los maestros. Asimismo, enfatizó la sensación de comunidad que ha primado entre los cuerpos docentes y las organizaciones educativas para asumir una postura de resiliencia pese a las circunstancias. “Cada uno de ustedes ha hecho posible lo imposible”, explicó Laura, “y eso es justamente lo que queremos: que lo reconozcan, que lo validen, que lo identifiquen y que lo valoren, porque detrás de esto hay mucho esfuerzo y mucho mérito”.

Todos los profesores se identifican con lo que experimentaron a raíz del cambio drástico que se suscitó en marzo de 2020. Repentinamente, la normalidad se suspendió y a muchos docentes se les anunció que sus cursos, talleres o programas educativos debían transferirse a un formato digital. Esto generó preocupación y ansiedad. Laura contó que en ese momento tuvo que añadir una expresión nueva a su vocabulario emocional: “el pánico virtual”. Ella, como muchos otros docentes y profesionales de la educación, se preguntó cómo esta adaptación sería posible.

En particular, a Laura le preocupaba cómo establecer un vínculo con las personas a través de la tecnología. De la misma manera que la profesora Leticia, Laura entendió que era posible usar las vías digitales a su favor y que, de hecho, también era posible generar un vínculo con las personas a través de ellas. Laura se sorprendió de la forma en que la digitalización de los procesos permitió incluso desvanecer las fronteras. Los espacios del hogar se adecuaron a las nuevas necesidades. El entusiasmo y la esperanza sustituyeron al miedo y la resignación. La comunidad, la solidaridad y el apoyo mutuo terminaron por imponerse para hacer posibles dos ciclos escolares. 

Laura Hernández durante el congreso

Los números del impacto educativo

María Elena Ortega, asesora en temas de innovación educativa de diversas organizaciones como el Banco Mundial, compartió datos relevantes sobre la educación en México y el mundo. El covid-19 provocó la mayor interrupción educativa de la historia. Las afectaciones globales repercutieron en la educación de 94% de los estudiantes del mundo; es decir, 1,600 millones de niñas, niños y jóvenes de acuerdo con datos de la UNESCO. Estos datos también indican que, para abril de 2020, 163 países habían suspendido las clases en el aula y el resto se acercaba a esta condición inexorablemente.

Superar estos problemas ha sido un reto mayúsculo ya que implica a muchos actores, y en ellos se ven involucradas, incuestionablemente, las condiciones problemáticas previas a la pandemia en algunos contextos. La brecha tecnológica, los ambientes familiares adversos, la falta de cobertura para quienes requieren atenciones especiales y la carencia de contacto social de los niños y jóvenes son fenómenos que deben ser puestos sobre la mesa y atendidos prioritariamente.

Presentación del panorama educativo actual

No obstante, como señala María Elena, “de los mayores retos también surgen los mayores aprendizajes”. No podemos ignorar tampoco los esfuerzos de los padres, docentes y alumnos por transformar sus prácticas en beneficio de la educación y el bienestar de los jóvenes. María Elena enfatiza que una prioridad es continuar atendiendo el bienestar físico y emocional de todas las personas involucradas en la dinámica educativa, ya que este factor repercute directamente en las funciones cognitivas y las relaciones personales.

Una respuesta mediada

Cristina Díaz, facilitadora académica del Instituto DIA, implementó —a través de la narración de un cuento— un ejercicio de mediación de lectura activa con niños y adultos para demostrar algunas de las estrategias de la metodología dia, como el diálogo y la descripción, la construcción de los acuerdos de convivencia, los ejercicios de orientación, el uso de organizadores visuales y la apertura con los participantes, lo que implica rescatar y valorar sus ideas. 

Como resultado de esta experiencia, Laura Hernández y Ani Montoya, mediadoras del Instituto DIA, rescataron los principales aprendizajes que los maestros pueden obtener de este ejercicio para que luego sean capaces de construirlos ellos mismos. Ambas señalaron la importancia que tiene despertar el gusto por la lectura en los estudiantes, porque el gozo conduce a la comprensión lectora. Cuando los estudiantes se sienten implicados con la lectura, la disfrutan y mejoran sus habilidades de lectoescritura. Su análisis de la sesión de Cristina se convirtió en un complemento útil para que los asistentes al Congreso se familiaricen con este tipo de prácticas pedagógicas. 

Cristina Díaz en la lectura mediada

Finalmente, Ani Montoya reflexionó sobre la enorme trascendencia que tiene adquirir la resiliencia como guía para superar los retos. Para ser resilientes, debemos asumir una actitud positiva respecto a nuestras relaciones interpersonales, el autocontrol de nuestras emociones, la asimilación de aprendizajes y la identificación de nuestras habilidades y fortalezas.

Ani Montoya durante su ponencia en el congreso

La esperanza, el sentido de propósito y la pasión por las actividades a las que nos consagramos son factores indispensables para lograr la resiliencia que requerimos en nuestros caminos de crecimiento personal y colectivo. Con la visión de estos nuevos horizontes, concluyó el Congreso digital: Crea tu entorno ideal.

Si te interesa ver el Congreso completo, puedes hacerlo en el Facebook del Instituto DIA dando clic aquí.

Y como parte de las acciones para co-crear un regreso distinto al salón a clases, Instituto DIA y Bécalos ponen a su disposición diversos cursos y talleres que les proporcionarán estrategias para hacer frente a los retos personales y profesionales de la nueva realidad educativa. Consulta la oferta e inscríbete en este enlace.

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