Resultados del Círculo de Escucha y Diálogo para Estudiantes
Por: Instituto DIA
27 | 08 | 2020

Invitamos a jóvenes de México para compartir experiencias donde dialoguen sobre sus sentires, pensamientos y acciones que han vivido en el contexto actual, con la intención de conocer hacia dónde se dirige su perspectiva y las decisiones sobre lo que se afrontará.

Con la intención de descubrir qué pasa por la mente de los jóvenes de México y Latinoamérica en el contexto actual de la contingencia sanitaria por el coronavirus, nuestros practicantes de la Comunidad DIA organizaron un Círculo de Escucha y Diálogo para estudiantes de secundaria y bachillerato.

El encuentro virtual se llevó a cabo el 31 de julio donde algunos jóvenes pudieron compartir sus experiencias y dialogar sobre sus sentires, pensamientos y acciones en estos tiempos. 

Marycruz Dávalos, una de las siete mediadoras invitadas de Enseña por México, explicó cómo surgió la necesidad de abrir un espacio como este: 

“Empezamos a hablar de las problemáticas que están surgiendo con la pandemia, desde mi experiencia como docente los cambios que encuentro en mis alumnos, el no salir de casa, los recursos con los que cuentan y los fuertes retos a los que se enfrentan, por eso era interesante y necesario conocer sus puntos de vista sobre lo que están viviendo y que siguen experimentando”.

Los mediadores coincidieron que la invitación al diálogo sería más conveniente solo a estudiantes de secundaria y nivel medio superior, Marycruz aclaró por qué:

“Consideramos que tener la opinión de jóvenes de esa edad nos daría mayor perspectiva de lo que están viviendo, pues creemos que son más conscientes de lo que pasa y están viviendo los cambios más drásticos, en el caso de niños de primaria son los papás los que los ayudan y orientan, en cambio los jóvenes de esta edad ya tienen un conocimiento mayor sobre los problemas económicos de la pandemia, crisis sociales y la situación familiar”.

En la sesión, los mediadores abrieron el diálogo hablando de las emociones, les pidieron a los participantes que compartieran a través de un “termómetro de emociones”, cuál fue su sentir al inicio de la pandemia, a mediados y hasta ese momento. Estos son los resultados del ejercicio:

En plenaria, algunos jóvenes comentaron que sienten mucha incertidumbre y que además han tenido que desarrollar fortalezas, trabajar en ellos mismos y enfrentar los cambios.

“Han tenido que convivir más con sus familias, algunos se han acercado y lo han disfrutado, otros han tenido que desarrollar habilidades de computación o buscar nuevos cursos pero tampoco ha faltado el esparcimiento, algunos han aprendido a bailar o tocar algún instrumento”, destacó Marycruz.

Algo que observó como mediadora es que a diferencia de los padres, los jóvenes se muestran resilientes y aunque a veces tengan una montaña rusa de emociones, siempre buscan resolverlo. La adaptación y la autogestión son dos habilidades que han tenido que desarrollar.

En el círculo, descubrieron que las principales preocupaciones de los jóvenes es que puedan seguir estudiando y tienen inquietud sobre las nuevas formas de aprendizaje, ¿qué va a pasar con su universidad?, ¿cómo va a ser?, los problemas económicos de su familia son otra intriga, algunos tienen que empezar a trabajar. 

Sin embargo, hay otros que sí les gusta la educación a distancia porque pueden trabajar y seguir estudiando en línea.

Con esta experiencia, a Marycruz le queda clara la desigualdad de condiciones en la que se encuentran los jóvenes, pues algunos no tienen manera de comunicarse y en el regreso a clases muchos se van a perder la oportunidad de conectarse. Invitó a seguir impulsando espacios como este:

“Creo que es importante seguir fomentando en ellos el diálogo, que sepan que puedan conversar con jóvenes de su misma edad. Me gustó compartir sentires con los chicos y ponerme a su altura, yo como docente tratar de entenderlos, eso me hace trabajar en estrategias para que no haya tanto rezago educativo y existan espacios de confianza virtuales donde me pueda comunicar con mis alumnos”.

Durante el diálogo, los mismos jóvenes empezaron a proponer herramientas que pueden incorporar en su vida personal. En el ámbito emocional se motivaron a seguir escuchando a sus familiares y amigos y otros consejos personales para superar la contingencia. 

En el tema educativo, propusieron alternativas de comunicación como los mensajes de whatsapp, llamar al maestro, envíos de tareas, etc. 

Al final, se hizo una conclusión de los aprendizajes del círculo: 

  • Los estudiantes buscan nuevas formas de aprender.
  • Necesitan un acercamiento con sus docentes.
  • Hay una necesidad de trabajo de habilidades socioemocionales.
  • Están aprendiendo a gestionarse y conseguir nuevos aprendizajes.
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